martes, 8 de noviembre de 2011

Recital Ex-Tre-Meses 2011





Pues como sorpresa llegó a mi la posibilidad de participar en un recital de poesia del mes de Noviembre organizado por el colectivo cordobés Ohjas Sueltas. Estos serán algunos de los poemas que llevaré para la lectura:

             Al poeta caído:
 Y la voz calló, para dejar que el mundo le aclamara,
 se oyeron disparos de impotencia y pólvora que cegaba
 contra palabras de verdad y la cultura que quemaba
 el afán de poder del cacique y defendía a quien lloraba.
 Palabras enterradas para callar al campesino
 que más fuerte supo gritar por el poeta caído.
             
 Voces de poetas, voces sinceras, palabras sin daño
 que perseguían expresarse y cercenadas acabaron,
 en cárceles o caminos disparados por el asno
 que vio peligro en las palabras de los poetas callados.
 Calló el cuerpo del poeta, pero no calló su canto
 y así dejaron su herencia a los pobres sin pasado.
             
 Siento mía aquella voz, también siento mío su canto
 aunque solo con una hoz, mi lucha la lucharon.
 Aunque nunca me fusilen por gritar libertad, he gritado
 por quienes cayeron al escribir con sangre, sangre y barro
 y con la suya, que fue derramada, hoy, yo les escribo
 a quien luchó por nuestra libertad, al poeta caído.


Sigueme aquí:
            Sígueme donde nadie te recuerde,
            donde solo exista un TU y un Yo,
            donde el silencio es el sonido
            y la luna manda la luz del sol.
            Donde las nubes son de cartón,
            donde los arboles no dan sombra
            y las flores huelen a muerte.
             
            Sígueme por el camino a ese lugar,
            el camino es corto, largo, recto y curvo.
            Su suelo es empedrado y sin piedras,
            un camino seco con charcos profundos.
            Nosotros hacemos el camino,
            y el camino nos hace a nosotros.
             
            Ven, ven, acompáñame en esta pesadilla
            de paz, de mentiras verdaderas,
            de animales de plástico inmóviles.
            Aquí el trino de los pájaros es una guitarra
            que lamenta la lejanía de unos dedos
            y el ladrido del perro, un tambor sordo.
             
            No me dejes solo en esta pesadilla
            de un mundo futuro, donde los disparos
            son las sonrisas de los niños,
            donde los payasos son soldados,
            donde los reyes son Dioses intocables,
            donde la muerte da medallas de sangre.
            Donde no hay un donde ni un cuando.
            Donde no hay porqués para nadie.

 

jueves, 15 de septiembre de 2011

A ti que ya no eres mia!





Cada día que pasa me alegro más de haberte dejado hace unos años,
de haberte dejado poco espacio en mis recuerdos.
Me gusta ver como poco a poco son menos los recuerdos que guardo de ti,
rara vez me vienen las sensaciones que viví contigo a la memoria.
Y cada día veo más lejano el tiempo en el que corriendo iba a buscarte,
cuando me sentía mas agobiado con mi vida familiar.
Fueron bonitos los años que te sentí, los años que viví a tu lado,
los lugares que visité  de tu mano...
Pero me reitero, todo quedo atrás, todo, muy olvidado.
Las risas contigo en mi habitación, sobrándome el mundo.
las tardes de aburrimiento sin dirigirle la palabra a nadie, solo a ti.
Gracias a ti, comencé a escribir, gracias a ti,
me interesó expresarme en palabras.
He de confesar que aún hoy, con el permiso de quien me ama,
corro a buscarte de vez en cuando, más de una noche
o cuando nadie acompañarme, sé que puedo contar contigo.
No me parece elegante hablar de ti, sin nombrarte,
¡Pero tú sabes bien quién eres!
Te admiro, pero no te deseo,
te desee, pero ahora te repudio,
te necesité, pero ahora te huyo.
Te recuerdo, SOLEDAD...
pero ya estoy muy bien acompañado.


Fotografia: Pasarela en Doñana. Huelva. Julio 2009.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Noche con estrellas




Esta noche he sentido que mis miembros vida recobraban,
¡podía moverme!
Corrí a mirarte para observar tu mirada, pero esta seguía siendo de cristal,
seguía congelada.
Más pronto pensé que, ¡algo seguro te faltaba! Y pensando recordé las estrellas que cada noche nos acompañan, el regalarte una de ellas, ¡sería una gran hazaña!
Con la ayuda de unos lápices hice una gran escalera para llegar a ellos...dos centímetros, uno...mi mano por fin las tocaba, pero para mi sorpresa estaban pintadas.
Resignado bajé de mi escalera y me sentí derrotado.
Una noche que me muevo y estoy solo aquí a tu lado.
Me senté a tu lado, con la cabeza en tu regazo.
Cuando entre lágrimas dormía, me despertó el ser acariciado. ¡Me estabas sonriendo¡
¡También habías despertado!
Me miraste y me distes las gracias por la estrella, yo te pedí perdón por no haberlo logrado,
me consolaste con un beso.
Y las estrellas, aún siendo pintadas, esa noche con más fuerza brillaron.

Fotografia: Mi gran-pequeño amigo Jesus. Julio 2011. Córdoba

martes, 16 de agosto de 2011


Me sorprendió escuchar de sus labios esa frase, "he pensado que no es justo que pierda mi tiempo contigo, siendo yo tan perfecto y tu tan patetico".
Pensaba que seria una broma, pero se giró y me dejo solo viendole marchar y doblar la esquina. No acerté a decir nada...tampoco me escucharía.
Seguí mi camino pensando en si era real lo que acababa de pasarme, eran muchos años caminando juntos...vale si, lo admito, sin ningún destino, como si esperaramos a Godot. Pero, dejarlo todo así, sin más...no era nuestro estilo. Cuando ya me dolian los pies de pensar y la cabeza de andar, sentí unos pasos tras de mi, ni me giré, ya los conocia. Se puso a mi altura y susurró cabizbajo..."todos se rien de mi, solo soy perfecto, si voy a tu lado".
Sonreí sin que me viera hacerlo y seguimos el camino sin que nadie nos parara.

Fotografïa: Mirada cristalina. Córdoba. 2009

Odio


 Odio todas las ciudades que jamas he vistado,
odio las mujeres que jamas fueron mi mano,
odio a todos los familiares que no fueron los mios,
odio al hermano que nunca tuve cuando sentí frio,
odio el aire que no he podido respirar,
odio el alcohol que no he bebido.
Me odio a mi mismo,
                      cuando no fuí,
                                  quien creia haber sido.

Fotografia: Edificio ruinoso con camara estenopeica. Jaén 2009

Las musas vienen...y van.



Cuando las musas te abandonan,
no puedes hacer nada,
si no quieren,
no retornan.
Se toman su tiempo de calma
te dejan abandonado,
como ropa sucia,
sobre la cama
Sin ganas, sin ideas, sin tiempo.
Abandonado, dandole vueltas
al mismo pensamiento
Pasan los dias, las semanas,
¡incluso los meses!
y ellas, como no quieren,
pues no vuelven.
Lo intentas sin ellas,
intentas crear
pero nada,
sin las musas,
no puedes navegar
en el inmenso mar de las palabras,
en las imagenes que con el lapiz acariciabas.
Pues aquí me ves,
sentado mirando por la ventana,
oyendo la lluvia,
oliendo la tormenta lejana
y de pronto aquí están!
sentadas en la cama.
Las musas que te inspiraban vuelven
pero vuelven,
por que a ellas les dió la gana.

Fotografia: Tarde de piscina veraniega. Córdoba. Julio 2011

sábado, 22 de enero de 2011


Hoy vi en las noticias en grandes titulares: ¡Invasión de cobardes! Y debajo, una larga lista repleta de nombres.
No podía creérmelo, era lamentable, ¡esto es España!…lamentablemente esto es España.
Y salte a la calle a contrastar la noticia y mirando las caras de la gente, se podía notar quien había leído tal confidencia. Estaban más altaneros, no habían entrado en la lista, eran valientes y esbozaban una gran sonrisa. Yo me preguntaba: ¿será cierto y son valientes? o ¿son valientes por haber cobardes? Y para ver si la respuesta era evidente puse a prueba a un tipo bastante sonriente. Le vi de lejos, venia en mi dirección, clavé mis ojos en su mirada y de pronto ya no sonrió, fui de frente a él…y se cambió de acera. Leí de nuevo la notica en un quiosco que quedaba cerca y ya había más cobardes, era aún, una lista abierta.
Seguí añadiendo cobardes a la lista simplemente con una mirada, un mal gesto y unas veces perdía yo, pero las más, ganaba. Así que la lista, lo mismo subía que bajaba.
De pronto reparé en ella, estaba sentada, sola…con cara de amargada. No era valiente era evidente en su mirada. Me plante frente a ella y fue subiendo poco a poco su cabeza y vi como cambiaba su mirada, cuando vio mis ojos y que mi gesto le amenazaba me preguntó que quería, sonriente, mientras se levantaba. Balbuceando alcancé a poco más que decirle, nada, me di la vuelta ante tan bella estampa y tome el puesto que en la lista ella ocupaba.
La gente estaba cada vez más alborotada, nadie quería estar en la lista y en algún momento todos lo estaban. Yo iba por momentos siendo el más valiente, por otros, el más cobarde quedaba. Pero nada de vergüenza no era el único que en la lista estaba.
De pronto una voz: ¡Oye tú! ¿Se puede saber que mirabas? Me di la vuelta y era ella, la de la bella estampa.
En fin no os aburriré con la conversación que entre ella y yo luego se hilaba, solo decir que en ese día de valientes y cobardes me quedó una cosa clara. Que si en el mundo hay valientes, no debería jactarse de serlo ni ir aclamando a viva voz sus batallas, porque alguna vez fueron cobardes, vi que sus nombres en la lista estaban. Nadie es tan valiente ni nadie tan cobarde como para quedar siempre dentro o fuera de la tan nombrada lista, que hoy yo encabezaré al acabar tan largo día, sin prisa, si eso me vale, para conseguir más de una sonrisa.