martes, 16 de agosto de 2011


Me sorprendió escuchar de sus labios esa frase, "he pensado que no es justo que pierda mi tiempo contigo, siendo yo tan perfecto y tu tan patetico".
Pensaba que seria una broma, pero se giró y me dejo solo viendole marchar y doblar la esquina. No acerté a decir nada...tampoco me escucharía.
Seguí mi camino pensando en si era real lo que acababa de pasarme, eran muchos años caminando juntos...vale si, lo admito, sin ningún destino, como si esperaramos a Godot. Pero, dejarlo todo así, sin más...no era nuestro estilo. Cuando ya me dolian los pies de pensar y la cabeza de andar, sentí unos pasos tras de mi, ni me giré, ya los conocia. Se puso a mi altura y susurró cabizbajo..."todos se rien de mi, solo soy perfecto, si voy a tu lado".
Sonreí sin que me viera hacerlo y seguimos el camino sin que nadie nos parara.

Fotografïa: Mirada cristalina. Córdoba. 2009

Odio


 Odio todas las ciudades que jamas he vistado,
odio las mujeres que jamas fueron mi mano,
odio a todos los familiares que no fueron los mios,
odio al hermano que nunca tuve cuando sentí frio,
odio el aire que no he podido respirar,
odio el alcohol que no he bebido.
Me odio a mi mismo,
                      cuando no fuí,
                                  quien creia haber sido.

Fotografia: Edificio ruinoso con camara estenopeica. Jaén 2009

Las musas vienen...y van.



Cuando las musas te abandonan,
no puedes hacer nada,
si no quieren,
no retornan.
Se toman su tiempo de calma
te dejan abandonado,
como ropa sucia,
sobre la cama
Sin ganas, sin ideas, sin tiempo.
Abandonado, dandole vueltas
al mismo pensamiento
Pasan los dias, las semanas,
¡incluso los meses!
y ellas, como no quieren,
pues no vuelven.
Lo intentas sin ellas,
intentas crear
pero nada,
sin las musas,
no puedes navegar
en el inmenso mar de las palabras,
en las imagenes que con el lapiz acariciabas.
Pues aquí me ves,
sentado mirando por la ventana,
oyendo la lluvia,
oliendo la tormenta lejana
y de pronto aquí están!
sentadas en la cama.
Las musas que te inspiraban vuelven
pero vuelven,
por que a ellas les dió la gana.

Fotografia: Tarde de piscina veraniega. Córdoba. Julio 2011