Pues como sorpresa llegó a mi la posibilidad de participar en un recital de poesia del mes de Noviembre organizado por el colectivo cordobés Ohjas Sueltas. Estos serán algunos de los poemas que llevaré para la lectura:
Al poeta caído:
Y la voz calló, para dejar que el mundo le aclamara,
se oyeron disparos de impotencia y pólvora que cegaba
contra palabras de verdad y la cultura que quemaba
el afán de poder del cacique y defendía a quien lloraba.
Palabras enterradas para callar al campesino
que más fuerte supo gritar por el poeta caído.
Voces de poetas, voces sinceras, palabras sin daño
que perseguían expresarse y cercenadas acabaron,
en cárceles o caminos disparados por el asno
que vio peligro en las palabras de los poetas callados.
Calló el cuerpo del poeta, pero no calló su canto
y así dejaron su herencia a los pobres sin pasado.
Siento mía aquella voz, también siento mío su canto
aunque solo con una hoz, mi lucha la lucharon.
Aunque nunca me fusilen por gritar libertad, he gritado
por quienes cayeron al escribir con sangre, sangre y barro
y con la suya, que fue derramada, hoy, yo les escribo
a quien luchó por nuestra libertad, al poeta caído.
Sigueme aquí:
Sígueme donde nadie te recuerde,
donde solo exista un TU y un Yo,
donde el silencio es el sonido
y la luna manda la luz del sol.
Donde las nubes son de cartón,
donde los arboles no dan sombra
y las flores huelen a muerte.
Sígueme por el camino a ese lugar,
el camino es corto, largo, recto y curvo.
Su suelo es empedrado y sin piedras,
un camino seco con charcos profundos.
Nosotros hacemos el camino,
y el camino nos hace a nosotros.
Ven, ven, acompáñame en esta pesadilla
de paz, de mentiras verdaderas,
de animales de plástico inmóviles.
Aquí el trino de los pájaros es una guitarra
que lamenta la lejanía de unos dedos
y el ladrido del perro, un tambor sordo.
No me dejes solo en esta pesadilla
de un mundo futuro, donde los disparos
son las sonrisas de los niños,
donde los payasos son soldados,
donde los reyes son Dioses intocables,
donde la muerte da medallas de sangre.
Donde no hay un donde ni un cuando.
Donde no hay porqués para nadie.